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Finanzas10 min de lectura

Cómo costear un platillo sin equivocarte: la guía completa

Si no sabes cuánto te cuesta cada platillo, tus precios son una corazonada. Así se calcula bien, con merma y porción incluidas.

Ilustración de la mascota de MOOI revisando un recibo

Pregúntale a diez dueños de restaurante cuánto les cuesta su platillo estrella y nueve te van a dar un número aproximado. Ese número casi siempre está corto, porque falta la merma, el desperdicio de porción y los ingredientes que “no cuentan”.

El costeo no es contabilidad: es la herramienta que te dice qué vender, qué quitar de la carta y a qué precio. Vamos paso por paso.

Qué es el food cost y por qué importa

El food cost es qué porcentaje de lo que cobras se va en ingredientes.

Food cost = (costo de ingredientes ÷ precio de venta) × 100

Si un platillo te cuesta $60 en insumos y lo vendes en $200, tu food cost es del 30%. En restaurantes de servicio completo en México, un rango sano suele estar entre 28% y 35%. En bares y cafeterías baja, porque las bebidas tienen mucho mejor margen.

Un food cost alto no siempre es malo: hay platillos que sirven de gancho. Lo malo es no saberlo.

Paso 1: escribe la receta estándar

Antes de costear necesitas fijar la receta. No la que está en la cabeza del cocinero: la que se sirve siempre igual.

Para cada platillo anota cada ingrediente con su cantidad exacta en gramos o mililitros. Nada de “un puñito de queso” o “al gusto”. Si no está pesado, no está costeado.

Ingrediente Cantidad
Pechuga de pollo 180 g
Arroz 120 g
Crema 30 ml
Queso 25 g
Aceite 10 ml
Especias y sal 3 g

Pesar durante una semana es tedioso. Es también lo que separa a un negocio con márgenes de uno que adivina.

Paso 2: calcula el costo por unidad de compra

Tú no compras “180 gramos de pollo”. Compras kilos. Así que necesitas el costo por gramo:

Costo por gramo = precio del paquete ÷ gramos del paquete

Si el kilo de pechuga te cuesta $180, cada gramo cuesta $0.18. Los 180 g del platillo cuestan $32.40.

Haz lo mismo con cada ingrediente y suma. Ese es tu costo bruto.

Paso 3: agrega la merma (aquí se cae casi todo el mundo)

Este es el paso que casi nadie hace, y es el que arruina el cálculo.

Cuando compras un kilo de pollo con hueso y piel, no obtienes un kilo de carne utilizable. Obtienes quizá 700 gramos. Eso significa que tu costo real por gramo aprovechable es más alto.

Costo real por gramo = costo por gramo ÷ rendimiento

Si el kilo cuesta $180 y aprovechas el 70%, tu costo real por gramo no es $0.18, es $0.257. Los 180 g del platillo pasan de $32.40 a $46.29. Un 43% más.

Rendimientos típicos, sólo como referencia — mide los tuyos:

Producto Aprovechamiento aproximado
Pechuga con hueso y piel 65–75%
Res para corte 70–80%
Pescado entero 45–55%
Lechuga 75–85%
Cebolla, papa 85–90%

Mide tu propio rendimiento una vez por producto: pesa lo que entra, pesa lo que sale limpio, divide. Lo haces una tarde y te sirve todo el año.

Paso 4: suma los invisibles

Hay costos que van dentro del plato y casi nadie anota:

  • Aceite de fritura, que se reemplaza cada cierto número de usos.
  • Guarniciones fijas: la tortilla, el pan, la salsa que sale siempre.
  • Empaque, si el platillo también sale para llevar.
  • Condimentos de mesa que se reponen.

Sumar entre un 3% y un 5% sobre el costo de ingredientes cubre esto de forma razonable si no los quieres desglosar uno por uno.

Paso 5: calcula tu precio

Con el costo real en la mano, el precio sale de tu food cost objetivo:

Precio = costo real ÷ (food cost objetivo ÷ 100)

Con un costo real de $52 y un objetivo del 30%:

$52 ÷ 0.30 = $173.33 → lo redondeas a $175

Y ahora la parte importante: ese precio es un punto de partida, no una sentencia. Compáralo con lo que cobra tu competencia y con lo que tu cliente está dispuesto a pagar. Si el número no cuadra con el mercado, el problema no es el precio: es la receta o el proveedor.

El error de mirar sólo el porcentaje

Dos platillos:

Platillo A Platillo B
Precio $120 $320
Costo $36 $112
Food cost 30% 35%
Margen en pesos $84 $208

El platillo B tiene “peor” food cost y te deja $124 más por venta. Si sólo miras el porcentaje, tomas la decisión equivocada.

Mira siempre las dos cosas: el porcentaje te dice si el platillo es eficiente, los pesos te dicen cuánto entra a la caja.

Cada cuánto hay que recostear

  • Cada trimestre, como mínimo.
  • Cada vez que un proveedor sube un precio importante.
  • Cada vez que cambias una receta, aunque sea “sólo un poquito”.

Los precios de insumos en México se mueven bastante. Un menú costeado hace un año está desactualizado, y no por poco.

Una plantilla mínima que funciona

Con una hoja de cálculo y estas columnas tienes todo lo que necesitas:

Ingrediente Cantidad (g) Precio/kg Rendimiento Costo real
Pechuga 180 180 70% $46.29
Arroz 120 32 100% $3.84
Crema 30 65 100% $1.95
Queso 25 190 100% $4.75
Aceite y sal $2.00
Subtotal $58.83
+4% invisibles $61.18

Con food cost objetivo del 30%, el precio sale en $204 → lo dejas en $205.

Qué hacer con los números una vez que los tienes

Costear no es el fin. Es el insumo para dos decisiones:

Qué empujar. Los platillos con buen margen en pesos merecen la foto, el lugar destacado en la carta y la recomendación del mesero.

Qué quitar. Un platillo que vende poco y además deja poco no está en tu carta: está estorbando. Eso lo revisamos a fondo en ingeniería de menú.

Tu menú digital en MOOI vive conectado a tu operación. Cambias un precio y se actualiza al instante en la app, en tu carta con código QR y frente a los comensales que están decidiendo ahora mismo a dónde ir.

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